jueves, 31 de octubre de 2013

Hollywood, toma uno

Vuelve la NBA, con nuevos jugadores y con grandes novedades en muchos equipos. Tras un verano lleno de traspasos, los equipos ya se han ido poniendo a punto durante la pretemporada para comenzar esta nueva temporada al máximo. Tras dos noches de competición y casi 20 partidos disputados ya, comenzamos a entrar de nuevo en la competición, donde ya ha habido alguna sorpresa. Sobre todo en los Lakers, que han empezado a lo grande

¿Quién dijo miedo?

Hollywood nos obsequió con una secuela increíble, tras la victoria de los Clippers el año pasado contra los Lakers de Mike Brown exactamente hace un año, en el debut de la pasada campaña, pero esta vez han cambiado las tornas. Los de púrpura y oro vencieron a Blake Griffin, DeAndre Jordan, Chris Paul... Con los suplentes. Todavia víctimas de la lesión de Kobe (que no volverá hasta enero, como poco), los Lakers fueron analizados por periodistas deportivos de todo el globo, quienes los colocaron en las más variopintas posiciones de cara al desarrollo de esta temporada. La incógnita de este equipo se vio aumentada cuando vencieron a los Clippers, que eran los grandes favoritos tras verse reforzados con jugadores como JJ Redick, Jared Dudley, Darren Collison o el propio Doc Rivers, envío directo desde Massachusetts. Nada más lejos de la realidad. Los Lakers suplieron  la baja de Kobe colocando como "2" a Steve Blake, a Nick Young de alero y a Shawne Williams por dentro, acompañando a Pau Gasol, que volvió a jugar de pívot igual que cuando suplía las bajas de Andrew Bynum años atrás. Sin embargo, en Los Lakers el quinteto inicial fue lo de menos. La sopresa de la noche fue el banquillo angelino, que salió motivado como nunca.

"¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que perdamos y la gente diga que no somos buenos?" - Jodie Meeks.

El debut de la Liga fue el momento de mostrar el nuevo material. Chris Kaman hizo 10 puntos, 8 rebotes y 2 tapones, Jordan Farmar volvió a Hollywood por la puerta grande, con 16 puntos, 4 rebotes y 6 asistencias. Y el gran protagonista de la noche, Xavier Henry, logró su récord de anotación en la carrera con 22 puntos (12 en el último cuarto), además de 6 rebotes y un 75% de acierto en triples.
Los Clippers hicieron gala de su gran plantilla, con un quinteto estelar (Dudley-Griffin-Jordan-Redick-Paul), en el que dos de sus jugadores terminaron con un doble-doble: Chris Paul (15 puntos y 11 asistencias) y DeAndre Jordan (17 puntos, 11 rebotes). Por su parte, la otra estrella del equipo, Blake Griffin, rozó las cifras dobles (19 puntos, 7 rebotes), pero mostró un paupérrimo 3-10 en tiros libres que continúa sus pobres números desde la línea de la personal (66 % de acierto la temporada pasada). Los Clippers hicieron frente al combinado de D'Antoni durante los tres primeros períodos de juego, pero el último cuarto, con un balance de 41-24 a favor de Xavier Henry y compañía (los suplentes jugaron los 12 minutos) decantaron definitivamente el encuentro.

No es oro todo lo que parece

Tras un maravilloso comienzo de temporada, los pesimismos iniciales se convirtieron en dudas. El siguiente duelo fue anoche, tras un back-to-back en el Oracle Arena. Y el resultado suavizó la euforia inicial: un durísimo 94-125 en contra, la mayor ventaja en un comienzo de temporada para los de Oakland.
Los Warriors entraron en un proceso de renovación desde que cambiaron de dueño, y no cabe duda de que el proyecto está dando sus frutos. Tras pasar de primera ronda en los pasados Playoffs, este año los Warriors son uno de los conjuntos mejor valorados de cara a esta temporada que empieza. La llegada de Iguodala y la ambiciosa renovación de Andrew Bogut tras sus problemas físicos aseguraron un sólido quinteto titular, junto a un Klay Thompson que se ha lucido con la titularidad.
Thompson se vino arriba en el primer partido de los de Oakland para superar la treintena de puntos (38 puntos, con un 5 de 7 en triples), secundado por David Lee (24 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias), mientras Andrew Bogut tenía un comienzo más que aceptable (2 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y 2 tapones), a pesar de no lanzar al aro apenas.
Los Lakers no pudieron contener a los locales, que los doblegaron en asistencias (34-19). Mientras que Pau Gasol continuó trabajando duro bajo los aros (12 puntos, 7 rebotes), D'Antoni decidió sacar a la pista a Henry (35 minutos) y dejar en ella a Steve Blake (31 minutos), que lograron, entre ambos, un 8 de 24 (33%) en tiros a canasta. Los Lakers tiraron peor y rebotearon mucho menos que frente a los Clippers. Por si fuera poco, D'Antoni ni siquiera sacó a Steve Nash como medida cautelar ante una posible lesión que pudiese producirse en el ya veteranísimo base, que va camino de cumplir los 40 años en febrero.

Temporada incierta, pero interesante como nunca

Eso es lo único que todos tenemos claro ahora mismo. ¿Pueden ser mejores los Lakers post-Howard? La pérdida del gran pívot provocó en Los Angeles un déficit en el frontcourt. Ahora, tenemos a Pau Gasol jugando de "5" acompañado de Shawne Williams, un jugador que promedió en estos dos partidos un 16,7% de acierto en tiros de campo y 1,5 puntos en 12 minutos, algo que no se acerca ni de lejos a lo que pudimos ver cuando era suplente en los Knicks hace tres temporadas. Si ponemos a Chris Kaman (que ha jugado muy bien estos dos partidos), podemos bajar a Pau al puesto de "4", su puesto natural y donde, a priori, será más eficiente. Junto a Shawne tenemos a Nick Young, que ha conseguido en estos dos partidos un total de 19 puntos y 3 rebotes, jugando 42 minutos. No parecen jugadores que realmente puedan cumplir adecuadamente con el deber que supone la titularidad en los Lakers. Pero tras solo dos partidos, ¿podemos afirmar algo? Solo hemos podido ver una realidad en los Lakers (si bien ya lo sabíamos con anterioridad): que un equipo con buena química, como la que había en el partido ante los Clippers, siempre da mejores resultados.

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