miércoles, 31 de octubre de 2012

2012-2013: Comienza un nuevo año


Un año más, despega la NBA llena de espectáculo inigualable. Sin los problemas vividos el año pasado con el cierre patronal, la nueva campaña baloncestística pone sobre la cancha a los mejores jugadores del mundo para el disfrute del aficionado. Los duelos estelares entre la élite del deporte del oro volverán a llenar pabellones y abarcar audiencia televisiva en numerosos países. El pasado martes, arrancó el principal motor del baloncesto (con permiso de la FIBA), de modo que ha llegado la hora de “enchufarse” al mundo NBA.
FICHAJES
Ya sin el problema añadido del “overseas” (los contratos fichados con equipos extranjeros), los fichajes revolucionaron las plantillas el último verano. Ray Allen, Dwight Howard, Steve Nash, Joe Johnson. Con los equipos cambiados, las preferencias también lo están. Como favoritos, además de los perennes Miami Heat de los que se aguarda el resultado de la unión Allen-Lewis), están los Mavericks (que buscan rebuscar el “frontcourt” con Chris Kaman) o los Lakers 8que han asaltado las noticias tras los fichajes de Nash y “Superman” Howard). En la otra cara de la moneda están, por ejemplo, los Celtics (ahora sin Allen, deshaciéndose así el “Big Three”) o los Nets (con un proyecto interesante aunque lleno de intriga).
ROOKIES
Los novatos son uno de los puntos a tratar en la próxima agenda NBA. Con varios años en los que han predominado los bases, ha regresado al evento los jugadores interiores. Desde 2009, con la sorpresa del ala-pívot Blake Griffin (y la posterior decepción de Hasheem Tabheet), el “frountcourt” no ha encontrado renovación en los jugadores de primer año. Con el número 1, está bajo los focos Anthony Davis, que ya ha triunfado con la selección en los pasados Juego Olímpicos de Londres, y que ahora buscará reflotar a unos Hornets que acumulan ya varias campañas consecutivas en la parte baja de la clasificación.

jueves, 11 de octubre de 2012

EEUU - España, JJOO 2012 (final)


Y finalmente, llegó el momento de la esperada final. Los favoritos, Estados Unidos y España no defraudaron a la hora de la verdad. Ahora los españoles, liderados por un Pau Gasol que promediaba 18,4 puntos y 7,6 rebotes por noche, intentarían arrebatar la corona, la cúspide olímpica a los norteamericanos, tras haber sido vencidos hace ya 4 años en una final idéntica.
Estados Unidos comenzó anotando y desplegando una defensa muy arriba, a lo que España respondió con un estilo de juego donde destacaron los triples de Navarro, equiparándose a Kobe y Carmelo desde la larga distancia. Cuando los norteamericanos comenzaron a reaccionar sobre el ecuador del primer cuarto, los españoles se toparon con un problema añadido a la hora de remontar 9 puntos, una diferencia en la que los pupilos de Mike Krzyzewski permanecieron inflexibles gracias al 7 de 10 en triples.
No obstantes, España demostró no tirar la toalla, y Sergio Scariolo sacó renovadas energías de sus jugadores, que protagonizaron en el segundo período una remontada con un parcial favorable de 24-31 en dichos 10 minutos. Con una remontada de 8 puntos tras haber sido superiores a los estadounidenses, los españoles se marchaban al vestuario sólo un punto por debajo en el marcador, 59-58, y sintiéndose capaces de dar un vuelco a la hegemonía americana en el baloncesto FIBA.
Pero los ánimos no llegaron a los primeros instantes de la segunda mitad del partido. España comenzó errando varios lanzamientos, y exhibió una defensa un tanto descafeinada. Por suerte, contaban con dos bazas a su favor. La primera, el poderío de Pau Gasol, que enseguida pasó a ser el líder de su equipo (una vez más), y la segunda, el descenso de efectividad por parte del “Team USA” en los triples, por lo que los americanos se vieron obligados a cambiar su estilo de juego, centrándose más en el poste bajo. El partido subió de intensidad cuando el tercer período llegaba a su fin. Estados Unidos afinó su puntería, lo que le permitió mantenerse en el marcador, con un parcial empatado a 24 puntos, y el marcador rezumando emoción con un 83-82 a favor de la selección de barras y estrellas. España tampoco iba mal, pues las estadísticas demostraron que anotaba mejor, sacaba más puntos de las pérdidas de balón y lideraba en rebotes defensivos.
Pero los españoles tuvieron más de un problema en el cuarto final del partido. España estaba visiblemente cansada, y eso le valió caer varios puntos atrás en el marcador. Por si fuera poco, el “tren de mercancías” de LeBron James envió a Pau Gasol al banquillo tras propinarle un golpe en la cara tras menos de tres minutos disputados del último cuarto. Pero poco tiempo pudo descansar el mayor de los Gasol, que volvió a la cancha tras un triple de Kevin Durant y tres tiros libres de Kobe Bryant. El “Team USA” no perdonó con un Kobe magnífico, para llegar a sacar una diferencia de 10 puntos a los españoles. Éstos, por su parte, amagaron con una remontada de última hora, pero les faltó tiempo. Con un partido increíble, aún tenían opciones de remontada con menos de tres minutos para el final, pero a la hora de encestar los triples, el combinado español no fue capaz de convertir puntos desde el exterior, viendo como unos estadounidenses que no bajaron el ritmo mantenían la distancia en el marcador hasta el final del partido Al final, el sueño español se quedó en eso, un sueño, tras una maravillosa experiencia vivida en la capital inglesa, tanto los jugadores como los aficionados. España se quedó una vez más como líder del baloncesto europeo, a un tiro de piedra de hacerse con la medalla de oro, lo que además habría supuesto la revancha de los JJOO de Pekín en 2008. A 7 puntos de dominar el mundo, y buena prueba de ello es que los americanos, todos ellos superestrellas de la NBA (salvo Anthony Davis), celebraron como nunca la victoria ante España, aún jugando en la mejor liga del mundo, o siendo campeones en ella. Los españoles, también con experiencia NBA, recibieron este verano su segunda medalla de plata consecutiva, esa que trae un regusto agridulce consigo. Más agridulce esta vez, pues el sueño de verano, ya dejado atrás hace varios meses, podría no repetirse. La selección española cuenta con el paso del tiempo en jugadores como Pau Gasol o Felipe Reyes como principal amenaza. Aún no sabemos si este equipo de ensueño, que lidera las competiciones hasta la final, y planta cara seriamente al mejor equipo del mundo, durará hasta los próximos juegos de Río de Janeiro 2016. Lo único que está claro para los amantes del baloncesto es una cosa. Estamos viendo cómo los chicos de Sergio Scariolo hacen historia. Este momento, si bien efímero a primera vista, perdurará eternamente en la memoria del baloncesto mundial...