jueves, 27 de septiembre de 2012

EEUU - Argentina, JJOO 2012 (semifinal)

EEUU 109-83 ARGENTINA
Estados Unidos - Argentina: la revancha. Los pupilos de Mike Krzyzewski llegaron a semifinales, y se toparon con un nuevo duelo ante Argentina (el tercero en un mes). Tras los casi 30 puntos de ventaja que sacaron al equipo blanquiazul en el partido de la fase de grupos, Luis Scola, Pablo Prigioni (que no pudo disputar el anterior encuentro ante el «USA Team»)... Todos ellos darían su mejor versión, buscando la revancha ante unos americanos que siguen imbatibles.
Al comienzo, Estados Unidos sacó pronta ventaja sobre los sudamericanos, con un parcial de 18-6. Éstos, no obstante, sacaron pecho para remontar ya en los últimos instantes del primer cuarto para llegar a situarse 15-18, tras un nuevo parcial (esta vez favorable a Argentina), de 9-0. Los norteamericanos alargaron mínimamente la diferencia en el marcador con un triple de Williams, para un final del primer cuarto con 24-19 a favor del «USA Team», que superó el 40% de eficacia tanto en tiros de campo como en triples (por enésima ocasión).
En el segundo cuarto del partido, Estados Unidos sacó ventaja haciendo gala de su juego interior, dominando gracias al poderío físico, donde el principal beneficiado fue LeBron James. En Argentina, el líder indiscutible fue Carlos Delfino, con impolutos triples que mantuvieron con vida a su equipo hasta el «buzzer beater» de Manu Ginóbili, poniendo a su equipo a 7 puntos.
La segunda mitad comenzó con otro triple de Manu Ginóbili. En la segunda parte del encuentro, Argentina se vio, tal y como había ocurrido días atrás, relegada en el marcador. Estados Unidos sacó a la cancha su mejor juego para doblegar a su oponente. Acumulando a lo largo del encuentro un 50% de acierto en tiros de campo. Argentina pudo sobrevivir gracias, entre otras cosas, a sus lanzamientos de tres puntos, pero se quedaron abajo en el marcador.
En el cuarto final del partido, "USA Team" continuó con su ritual de anotación superando la centena de puntos, con jugadores como Carmelo Anthony, que (al final) cumplió sus promedios. Los jugadores del banquillo, la segunda unidad, salieron a la pista para cumplir lo previsto. Tanto titulares como suplentes dieron lo mejor de sí para anotar 35 puntos en el último cuarto, frente a los 26 que encajaron de Argentina, enfocada en los triples. Al final, Estados Unidos ganó a Argentina por 26 puntos, 109-83, colocándose en la final.
Estados Unidos venció a Argentina para posicionarse, un año más, en la final de los Juegos Olímpicos, un torneo donde siempre han dominado los americanos (salvo ocasiones contadas: 1972, 1988, 2004...). Los estadounidenses han llegado sin perder un sólo encuentro, y promediando cifras históricas (dejando a un lado comparaciones innecesarias con los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992). Con un promedio de más de 30 puntos de ventaja por partido, los pupilos de Mike Krzyzewski llegan a la final de London 2012 cumpliendo expectativas y llegando como el mejor equipo del torneo olímpico. El rival en la final olímpica será España, que venció en sus respectivas semifinales a Rusia por una remontada, resarciéndose de la pasada derrota ante éstos en la temporada regular. España perdió dos únicos encuentros en los Juegos Olímpicos: ante Rusia (74-77) y Brasil (80-88). Se cumple, pues, lo que pronosticaban los expertos; España, a priori principal amenaza de los norteamericanos, resultó ser quien plante cara en la final al elenco de estrellas. Sin duda, los americanos no han defraudado a los fans del baloncesto, quedando invicto incluso en el desastroso partido frente a Lituania. La final, domingo 12 de agosto, será, pues, una repetición de Beijing 2008.

lunes, 3 de septiembre de 2012

USA - Australia, JJOO 2012 (octavos de final)

ESTADOS UNIDOS 129-87 AUSTRALIA
Estados Unidos, tras la amplia victoria conseguida ante Argentina, y tras clasificarse como primero del grupo A, se vio las caras con Australia en los cuartos de final, que venía de vencer a Rusia (primera del grupo B) por un triple in-extremis de Mills. Aún así, Australia continuaba sintiendo la peligrosa baja de su gran estrella, Andrew Bogut.
El encuentro comenzó igualado, con los estadounidenses concentrados en su juego de siempre, con triples de Durant y Anthony y buscando penetraciones en la defensa de los australianos; en tanto que éstos se concentraron en buscar los agujeros de los norteamericanos. Estados Unidos ganó en todo el primer cuarto reviviendo sus primeros partidos de la competición, con un arranque de partido complicado. Terminaron el cuarto con un 40% de efectividad en tiros de campo y un 2 de 7 en triples y superando la decena de rebotes defensivos. Australia, que promedió entorno al 30% de acierto tanto en tiros de campo como en triples, también se reforzó en la defensa, para marcar un parcial de 28-21 favorable a Estados Unidos al final del primer cuarto.
En el segundo cuarto, Estados Unidos volvió a marcar un parcial favorable de 28-21, para dominar el encuentro de manera más clara, con su juego típico, los estadounidenses sacaron una mayor ventaja sobre Australia, que se vio más atascada para conseguir canastas, con Patrick Mills (12 puntos), erigiéndose como máximo anotador de la primera parte en su equipo. Brett Brown, el técnico de la selección australiana, trrató de solventar la situación, dando una mayor importancia a jugadores como Mills o Ingles y colocando a su equipo a 14 puntos de los estadounidenses, 56-42.
La segunda parte comenzó de manera interesante, con un descanso que pareció servir de revulsivo para los australianos, que comenzaron el tercer cuarto con un impresionante parcial de 11-0 (basado, sobre todo, en la anotación desde el perímetro), que rompió Kevin Durant, hasta ahora uno de los máximos referentes en el tiro exterior de Estados Unidos. Los norteamericanos aplicaron entonces la fórmula del segundo período de juego para volver a sacar ventaja, con jugadas como los dos triples seguidos de Kobe Bryant. Prueba de la importancia del juego exterior en el equipo fue la lista de máximos anotadores, liderada por Carmelo Anthony y Kevin Durant (15 puntos). Al final, Estados Unidos sacó una ventaja de 14 puntos, 84-70, con un parcial del tercer período empatado a 28 puntos.
Ya en el último cuarto de juego, Australia sufrió los problemas del exceso de faltas, con la pronta eliminación de Barlow. Estados Unidos se disparó en el marcador aprovechando los tiros libres de las faltas y los triples de un Kobe Bryant que ha sido la tercera revolución triplista, tras Carmelo Anthony ante Nigeria y Kevin Durant ante Argentina. Los americanos llegaron a un estado eufórico, con jugadores como Harden, que aprovecharon los minutos que concedieron las grandes estrellas para hacer jugadas de "highlight". El marcador final mostró ya un esbozo de lo que ha sido un duelo bastante desigual, donde los norteamericanos han vuelto a sacar tajada de su superioridad desde el perímetro, superando el 40% de efectividad.
El partido contra Australia mostró, una vez más, a unos estadounidenses imparables. "The States" pasan a la siguiente ronda, semifinales, en donde se medirán con el vencedor del encuentro Brasil-Argentina. Ya han completado un paso más de cara a la deseada medalla olímpica.

USA - Argentina, JJOO 2012

ESTADOS UNIDOS 126 - 97 ARGENTINA
El último partido de la fase de grupos para Estados Unidos lo enfrentaba a Argentina, una de las mejores selecciones del campeonato, que ya había vencido a los americanos en aquellos (ahora lejanos) Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde los sudamericanos se alzaron con la medalla de oro.
En el primer cuarto del partido, Estados Unidos comenzó un partido, en parte, similar al vivido una jornada atrás frente a Lituania. Argentina le había plantado cara a los americanos hace unas semanas, y Mike Krzyzewski ya se preparaba para un duelo de alto riesgo, tras el sufrimiento del partido ante los lituanos. Argentina se mostró como un equipo mucho más rápido que Lituania, liderado por un juego fluido e intento de penetraciones. En el primer período de juego, Argentina estuvo liderada por Manu Ginóbili, y mostró una peligrosa efectividad en tiros de campo, así como en rebotes defensivos. Los estadounidenses, por su parte, comenzaron exprimiendo una de sus principales cualidades: los triples. El equipo americano se mostró más eficaz desde los tres puntos que frente a la pobre imagen que dio frente a Lituania, terminando el cuarto con un triple sobre la bocina de Kevin Durant para situarse en el marcador con una ventaja de dos puntos, 32-34.
En la continuación del partido, Argentina continuó tratando de tú a tú a los estadounidense, liderados por una gran actuación de Leo Gutiérrez. y Manu Ginóbili. Estados Unidos comenzó a variar los quintetos poniendo en práctica diversas rotaciones, y Mike Krzyzewski probó diversas opciones para mentener a su equipo por delante, llegando al descanso con una ventaja de 1 único punto, 59-60.
Ya en la segunda mitad, Estados Unidos comenzó anotando fuerte para marcar un parcial de de 17-7. Una vez más, LeBron James fue quien se hizo líder del equipo para dominar en el apartado estadístico. Estados Unidos demostró la gran mejora en los tiros libres y puso la directa para superar la barrera de los 10 puntos de liderazgo. Tras posicionarse como líder en los primeros instantes del cuarto, LeBron James (al igual que Tyson Chandler) se cargó con su cuarta falta personal. Fue sustituido por Carmelo Anthony y el peso del partido cayó sobre Kevin Durant, que se mostró infalible desde los tres puntos. Argentina pasó por grandes problemas en anotación que, combinado a la eficacia de Durant en los triples  (emulando a Carmelo días atrás), Argentina se marchó al final del cuarto con un parcial en contra de 17-42, para ir perdiendo por 76-102, un parcial duro de encajar para un equipo que no merecía perder por tal magnitud, y prueba de ello fue el enfado de Luis Scola tras el triple sobre la bocina de Carmelo Anthony. Estados Unidos terminó el cuarto acumulando 16 de 31 en triples (51,6% de acierto), con un  Kevin Durant "on-fire", que anotó 8 de 10 en tiros de tres.
El último cuarto del partido llegó como los anteriores, exceptuando a Lituania. Estados Unidos continuó lanzando de tres puntos, y Argentina, ya completamente bloqueada, no pudo sino continuar quedando más y más abajo en el marcador, al tiempo que el entrenador argentino tomó la decisión de pasar página y sacar a la pista a jugadores suplentes como Martin Leiva, Jasen o Mata. Al espectáculo de triples sigue el espectáculo de mates, y Estados Unidos se mostró absolutamente líder del partido, incluso con jugadores como Iguodala o Davis. Los norteamericanos volvieron a realizar su "show", tal como si el partido ante Lituania fuera una madrugada (tarde en Estados Unidos) en la que el programa lúdico-deportivo se hubiese cancelado. Estados Unidos llegó al final del partido obligado a tirar un último tiro, que convirtió desde los tres puntos, para terminar ganando por 29 puntos, 97-126,
cerrando la fase de grupos. Estados Unidos ha terminado primero e invicto la ronda preliminar. En los tres primeros partidos, los estadounidenses fueron ganando cada vez por más ventaja, hasta hacer gala de un baloncesto galáctico frente a un rival inferior. Como preparación para algo que tal vez pudiese ocurrir más adelante, se vieron frente a un rival de categoría como Lituania, que estuvo realmente ganando a los americanos durante varios minutos, y obligó a los pupilos de Mike Krzyzewski a doblar esfuerzos en lo que supuso un encuentro clave. En el último partido ante Argentina, Estados Unidos enseñó a Londres qué había aprendido tras batirse en duelo con los lituanos. Al final no cambiaron nada, bien por ser la mejor opción o por ser la única opción con tantas estrellas en el equipo. La selección estadounidense terminó la fase de grupos como líder del grupo A y claro favorito al oro olímpico, pero se ha mostrado también como un equipo volátil. Ante Argentina (que terminó tercera en el grupo), Estados Unidos se eoncontró con un rival distinto de Lituania, pero rápido y peligroso. Su táctica para vencer y obtener semejante ventaja fue la de siempre: triples. Tras jugarse varios triples (por suerte, mejores que ante Lituania), y con Durant en racha, Estados Unidos sacó ventaja y entró en un estado de euforia que desembocó más tarde en mates. Es un equipo sobre todo basado en la gran química de jugadores con un «IQ» impresionante. Cuando no hay buenas sensaciones en el campo las cosas no van bien, y prueba de ello es no sólo el rival, sino un público que pasa desde gritos de «USA» a vítores de «Lietuva».
Argentina es un equipo con calidad, liderado por jugadores NBA como Ginóbili o Scola. Éste, precisamente, se encaró a los norteamericanos al final del tercer tiempo entre gran desconcierto, y eso da qué pensar. Estados Unidos busca la máxima diferencia y el mejor juego para vencer. Pero para un rival que mantiene la igualdad al descanso resulta muy amargo, y con razón, que termine perdiendo de casi 30 puntos frente a un equipo que anota sobre la bocina en el primer, tercer, y último cuarto.