lunes, 3 de septiembre de 2012

USA - Argentina, JJOO 2012

ESTADOS UNIDOS 126 - 97 ARGENTINA
El último partido de la fase de grupos para Estados Unidos lo enfrentaba a Argentina, una de las mejores selecciones del campeonato, que ya había vencido a los americanos en aquellos (ahora lejanos) Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde los sudamericanos se alzaron con la medalla de oro.
En el primer cuarto del partido, Estados Unidos comenzó un partido, en parte, similar al vivido una jornada atrás frente a Lituania. Argentina le había plantado cara a los americanos hace unas semanas, y Mike Krzyzewski ya se preparaba para un duelo de alto riesgo, tras el sufrimiento del partido ante los lituanos. Argentina se mostró como un equipo mucho más rápido que Lituania, liderado por un juego fluido e intento de penetraciones. En el primer período de juego, Argentina estuvo liderada por Manu Ginóbili, y mostró una peligrosa efectividad en tiros de campo, así como en rebotes defensivos. Los estadounidenses, por su parte, comenzaron exprimiendo una de sus principales cualidades: los triples. El equipo americano se mostró más eficaz desde los tres puntos que frente a la pobre imagen que dio frente a Lituania, terminando el cuarto con un triple sobre la bocina de Kevin Durant para situarse en el marcador con una ventaja de dos puntos, 32-34.
En la continuación del partido, Argentina continuó tratando de tú a tú a los estadounidense, liderados por una gran actuación de Leo Gutiérrez. y Manu Ginóbili. Estados Unidos comenzó a variar los quintetos poniendo en práctica diversas rotaciones, y Mike Krzyzewski probó diversas opciones para mentener a su equipo por delante, llegando al descanso con una ventaja de 1 único punto, 59-60.
Ya en la segunda mitad, Estados Unidos comenzó anotando fuerte para marcar un parcial de de 17-7. Una vez más, LeBron James fue quien se hizo líder del equipo para dominar en el apartado estadístico. Estados Unidos demostró la gran mejora en los tiros libres y puso la directa para superar la barrera de los 10 puntos de liderazgo. Tras posicionarse como líder en los primeros instantes del cuarto, LeBron James (al igual que Tyson Chandler) se cargó con su cuarta falta personal. Fue sustituido por Carmelo Anthony y el peso del partido cayó sobre Kevin Durant, que se mostró infalible desde los tres puntos. Argentina pasó por grandes problemas en anotación que, combinado a la eficacia de Durant en los triples  (emulando a Carmelo días atrás), Argentina se marchó al final del cuarto con un parcial en contra de 17-42, para ir perdiendo por 76-102, un parcial duro de encajar para un equipo que no merecía perder por tal magnitud, y prueba de ello fue el enfado de Luis Scola tras el triple sobre la bocina de Carmelo Anthony. Estados Unidos terminó el cuarto acumulando 16 de 31 en triples (51,6% de acierto), con un  Kevin Durant "on-fire", que anotó 8 de 10 en tiros de tres.
El último cuarto del partido llegó como los anteriores, exceptuando a Lituania. Estados Unidos continuó lanzando de tres puntos, y Argentina, ya completamente bloqueada, no pudo sino continuar quedando más y más abajo en el marcador, al tiempo que el entrenador argentino tomó la decisión de pasar página y sacar a la pista a jugadores suplentes como Martin Leiva, Jasen o Mata. Al espectáculo de triples sigue el espectáculo de mates, y Estados Unidos se mostró absolutamente líder del partido, incluso con jugadores como Iguodala o Davis. Los norteamericanos volvieron a realizar su "show", tal como si el partido ante Lituania fuera una madrugada (tarde en Estados Unidos) en la que el programa lúdico-deportivo se hubiese cancelado. Estados Unidos llegó al final del partido obligado a tirar un último tiro, que convirtió desde los tres puntos, para terminar ganando por 29 puntos, 97-126,
cerrando la fase de grupos. Estados Unidos ha terminado primero e invicto la ronda preliminar. En los tres primeros partidos, los estadounidenses fueron ganando cada vez por más ventaja, hasta hacer gala de un baloncesto galáctico frente a un rival inferior. Como preparación para algo que tal vez pudiese ocurrir más adelante, se vieron frente a un rival de categoría como Lituania, que estuvo realmente ganando a los americanos durante varios minutos, y obligó a los pupilos de Mike Krzyzewski a doblar esfuerzos en lo que supuso un encuentro clave. En el último partido ante Argentina, Estados Unidos enseñó a Londres qué había aprendido tras batirse en duelo con los lituanos. Al final no cambiaron nada, bien por ser la mejor opción o por ser la única opción con tantas estrellas en el equipo. La selección estadounidense terminó la fase de grupos como líder del grupo A y claro favorito al oro olímpico, pero se ha mostrado también como un equipo volátil. Ante Argentina (que terminó tercera en el grupo), Estados Unidos se eoncontró con un rival distinto de Lituania, pero rápido y peligroso. Su táctica para vencer y obtener semejante ventaja fue la de siempre: triples. Tras jugarse varios triples (por suerte, mejores que ante Lituania), y con Durant en racha, Estados Unidos sacó ventaja y entró en un estado de euforia que desembocó más tarde en mates. Es un equipo sobre todo basado en la gran química de jugadores con un «IQ» impresionante. Cuando no hay buenas sensaciones en el campo las cosas no van bien, y prueba de ello es no sólo el rival, sino un público que pasa desde gritos de «USA» a vítores de «Lietuva».
Argentina es un equipo con calidad, liderado por jugadores NBA como Ginóbili o Scola. Éste, precisamente, se encaró a los norteamericanos al final del tercer tiempo entre gran desconcierto, y eso da qué pensar. Estados Unidos busca la máxima diferencia y el mejor juego para vencer. Pero para un rival que mantiene la igualdad al descanso resulta muy amargo, y con razón, que termine perdiendo de casi 30 puntos frente a un equipo que anota sobre la bocina en el primer, tercer, y último cuarto.

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