viernes, 10 de febrero de 2012

¿Que pasa con los Bobcats?

Charlotte es el equipo más joven de la Liga, desde su nacimiento en 2004. Todo eso es algo que repetimos de una forma casi constante, a veces pretendiendo utilizar una excusa, para referirnos a un equipo que busca un espacio entre los mejores. No obstante, hay cosas que cuesta perdonar.
Desde su nacimiento, los Bobcats han contado con varias plantillas y, a lo largo de su historia, contaron con jugadores como Jason Kapono, Eddie House o Emeka Okafor. Charlotte no pudo aprovechar de la mejor manera a algunos de estos jugadores (Okafor, por ejemplo, estaba recién llegado a la Liga y, por tanto, falto de experiencia). Eso se perdona sin problemas, pues es algo que le podría ocurrir, en un supuesto caso, a cualquier franquicia, tanto NBA como de otras competiciones.
Sin embargo, hubo jugadores que sí explotaron en Carolina del Norte. Uno de ellos fue Raymond Felton, que la pasada temporada fue traspasado a los Knicks. Y otro fue Gerald Wallace. Wallace es, sin duda, el mejor jugador de la historia de los Bobcats. A lo largo de sus años en la franquicia, superó los puntos anotados (16.718), robos (827), minutos (16.718) y partidos (454). Promedió más de 30 minutos por partido con Charlotte. No obstante, fue traspasado a los Trail Blazers.
Y llegó Stephen Jackson. «Jaxx» tenía amplia experiencia NBA, y así lo demostró jugando al máximo nivel en Charlotte. Durante la pasada campaña, fue el jugador que más puntos promedio por encuentro, con una cifra de 18,5. Y se marchó.
Llegados a este punto, nos encontramos con el polémico abandono del entrenador mediada la temporada, hueco que ocupó Paul Silas de buenas a primeras, sin apenas tiempo para parpadear. Ahora, Silas comenzó su primer año como entrenador principal, en lugar de ser un interino. Es una decisión que podría contrastarse con la de buscar un nuevo «principal coach» de alta exigencia en el mercado. Sin embargo, un nuevo entrenador, con un estilo diferente, podría confundir el estilo de juego de la plantilla.
Este año podía ir mejor. Digo «podía» porque los Bobcats han empezado realmente mal. Entre sus filas contaban con un jugador como Corey Maggette para ser la estrella del equipo, acompañado por Tyrus Thomas, Reggie Williams, Boris Diaw, Byron Mullens... sin descartar, por supuesto, el poder de novatos como el campeón NCAA Kemba Walker o Bismack Biyombo.
Resulta difícil poner en duda el nombre de «His Royal Airness», y lo más fácil sería excluirlo de todo. Resulta comprensible que Jordan esté ocupado con su trabajo como propietario del equipo, al mismo tiempo que gestiona, en mayor o menor medida, la «Jordan Brand» de Nike. Vender zapatillas “Air Jordan” a cientos y hacer que un equipo de élite permanezca en la mejor liga del mundo no es tarea sencilla, pero Jordan tiene buenos consejos a caudales. Es un hombre sabio, que aprendió sobre la marcha el funcionamiento de la NBA. Sinceramente, no veo a MJ relacionado con el rollo de problemas que aplana al equipo, aunque podría haber hecho las cosas mucho mejor, sin la menor duda.
Charlotte se echó a las espaldas un montón de problemas por malas gestiones, pero puede salir adelante con facilidad. Cuanto antes aproveche las oportunidades que se le presenten antes conseguirá afincarse en puestos superiores de la clasificación.
Fotografía: NBA.com

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