lunes, 11 de julio de 2011

Sexto partido, la resolución final

El sexto encuentro representaba los polos opuestos de las eliminatorias. Por un lado, los Mavericks, que se situaban a una única victoria de cumplir el sueño que llevaban más de tres décadas soñando. Por el otro un conjunto que había empezado de cero esta campaña, y que debía demostrar cómo había mejorado con el cambio, forzando un séptimo duelo. En lo que a los jugadores respecta, desde el sueño de Nowitzki hasta la forma en la que “The King” se había borrado del parquet desde el primer partido. Miami contenía un bloque más sólido que los texanos. Éstos, por el contrario, tenían la opción de una unidad flexible, donde se pudiesen combinar numerosos jugadores sobre la cancha, con un resultado positivo, si bien Dirk es el que más falta les hace. Atendiendo a estadísticas, tanto Ian Mahinmi como Brian Cardinal han sabido desenvolverse a lo largo de estas series, si bien hay un tecer jugador que ha resultado ser una bomba de relojería; José Juan Barea. El puertorriqueño saltó como titular, y no defraudo. Incrementó su casi paupérrima anotación de menos de 6 puntos por encuentro hasta números estratosféricos para él, y más tomando en cuenta su posición, que se ve obligado a compartir con Jason Terry. “Jet” asemeja ser un mejor anotador, pero no ha sido otra cosa que el esfuerzo lo que ha hecho de Barea un jugador ágil, con capacidad anotadora y hábil para repartir asistencias.
Pese al aguante que demostraron los pupilos de Erik Spoelstra, el ansia de los Mavericks por levantar el campeonato que llevaban tanto tiempo esperando tomo la cabeza en las series, que permitieron un gozo triunfal a los aficionados del baloncesto, antes del temido ‘lockout’. El último suspiro de victoria que ha podido verse en la mejor liga de basket mundial. Un año impresionante, con el resurgir de los Bulls, la estrepitosa caída de Spurs y Lakers en las eliminatorias, y con la resolución final del culebrón de Carmelo Anthony. Un año reñido, que puede terminar en una polémica desgracia.
De momento, nos quedamos con una merecida celebración para los Dallas Mavericks, y un respetuoso silencio para Miami Heat. No han conseguido su sueño esta temporada, pero lo tienen centrado entre ceja y ceja, y apuntado en la lista de tareas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario