jueves, 19 de mayo de 2011

Premios NBA 2011

- MVP: Derrick Rose, Chicago Bulls. Rose experimenta una vorágine evolutiva en su carrera profesional con los Chicago Bulls (por algo lo comparan con el nuevo Jordan). Si será el nuevo articiero histórico para los Bulls continúa siendo una incógnita, pero lo que sabemos con certeza es su grandísima capacidad de liderazgo, que esta campaña no ha hecho sino continuar avanzando.
En su primera temporada, Rose llegó a la NBA como número 1 de su promoción (2008). «Pooh» fue desde el comienzo una primera opción del conjunto, disputando 81 encuentros. Una marca que le llevó a participar en el “Rookie Challenge” de Phoenix, y le otorgó el premio al Novato del Año. Desde su primer año, Rose marcó su tendencia de liderazgo en sus 16,8 puntos, 3,9 rebotes y 6,3 asistencias que promediaba y que, gracias a su 47,5 % de efectividad en tiros de campo, le sirvieron para superar los 1.300 puntos totales.
Al año siguiente, Rose vivió más de lo mismo. 78 partidos con 36,8 minutos de media en pista. En su campaña sophomore, se enfocó de cara a la anotación, superando en casi 260 puntos su marca anterior (1.619 puntos totales sobre 1361). Más de 20 puntos por noche, que conllevaron un ligero descenso en los demás aspectos de su juego, como los rebotes o las asistencias. Con todo, logró mejorar su porcentaje de tiros de campo (entorno al 19 % de acierto), y unos porcentajes de 26,7 % en triples y 76,6% en tiros libres (este último, inferior debido al incremento de faltas recibidas). Rose consiguió en 2010 labrarse un nombre en la NBA, junto a LeBron James, Kobe Bryant o Dwight Howard, entrando en la plantilla del Este para el All-Star Game de Dallas.
Ya en el tercer año, el colofón individual. Si en 2010 aparecía junto a LeBron o Kobe, en 2011 fue quien de superarlos, con un boom en sus estadísticas individuales que relucen en su salón, con el trofeo que da fe de él como el jugador más determinante de toda la Liga. 80 partidos jugados, casi 3.000 minutos sobre una cancha de baloncesto (sin contar los entrenamientos). Su equipo pasó de 41 a 62 victorias con la llegada de Tom Thibodeau, para ser primeros del Este. Y con la llegada de jugadores interiores (que contaban con sus problemas físicos), D-Rose se puso las «zapas» para mostrarnos su mejor imagen. Incrementó su producción hasta los 25,1 puntos por encuentro, 4,1 rebotes y 7,7 asistencias, además de robar más de un balón por duelo, y doblar su media taponadora.
Junto a ello, Rose forma el núcleo sólido de los Bulls, un equipo que este año ha dado la sorpresa, y apunta a lo más alto. Rose está en los 5.000 puntos de su carrera profesional, y apenas tiene 22 años. Ojo a LeBron, el siguiente «Elegido» puede estar en Chicago.
- Defensor del Año: Dwight Howard, Orlando Magic. Cuando el primer clasificado, el más votado, supera en 507 votos al siguiente de la lista (Kevin Garnett), se tiene claro quién es el defensor por excelencia. Dwight Howard se ha colmado con el galardón de Mejor Jugador Defensivo de la NBA en 2011 por tercera vez conseutiva y gracias, en parte, a sus 66 dobles-dobles conseguidos este año, de los cuales 6 eran cifras de 20-20.
«Superman» ha vivido la temporada con menos partidos jugados desde su llegada a la Liga, 78 (no que acentúa su portento físico). El descenso que ha sufrido en sus estadísticas individuales esta campaña no le ha impedido alzarse con el premio, gracias a sus 22,9 puntos, 14,1 rebotes (4 ofensivos y 10,1 defensivos), 2,4 tapones y 1,4 robos de media en la pista.
Dwight ha sido capaz de equiparar su nivel de rendimiento bruto al de años anteriores, consiguiendo además aportar más movilidad en su juego gracias al aprovechamiento de los recursos que se tienden a su mano, como han sido los reversos, en lugar de la vorágine de mates a la que nos tiene acostumbrados.
Junto a su equipo, Howard también ha asistido por quinta vez seguida al All-Star Game (siendo este último el peor), con lo que iguala a grandes jugadores de tiempos pasados. El pívot de Orlando nos tiene ya acostumbrados a sus impresionantes jugadas, o a ser quien más aporta a un partido en momentos decisivos, dada su evolución como líder del equipo. Lamentablemente, este curso baloncestístico no ha podido ser como los anteriores y, plagados de sorpresas, quedaron eliminados en la primera ronda de competición a manos de los Atlanta Hawks.
En la década de los 90, había un «Superman» en los Magic. Ahora, Dwight está asumiendo la responsabilidad de ser el segundo superhéroe del poste bajo, rindiento al nivel que se espera de él.

- Rookie of the Year: Blake Griffin, Los Angeles Clippers. Como no podía ser de otra manera, Blake Griffin ha sabido aprovechar su físico para entrar en la NBA por la puerta grande, y se ha coronado Novato del Año en su segundo año (que, debido a la lesión, continúa contándose como rookie). Ha sido también el primer jugador en participar a lo largo de las tres noches del All-Star Weekend (Rookie Challenge y All-Star Game), dejando para el recuerdo su salto sobre un automóvil.
Griffin ha terminado la temporada regular con un triple-doble ante Memphis. Sus estadísticas nos muestran que su primer año de competición nos muestra sus imponentes números; 22,5 puntos y 12,1 rebotes de media, con un porcentaje de acierto superior al 50 %, disputando todos los encuentros de temporada regular.
Se ha impuesto en la primera ronda de votos (por valor de 5 puntos cada voto), con 188 votos (522 puntos), lo que le ha valido para doblar al siguiente en la lista (John Wall), con 295 puntos. Ambos jugadores se desmarcaron del resto de sus oponentes en la lucha por el premio, siendo tercero DeMarcus Cousins (Sacramento), con 81 puntos y cuarto el robo del Draft Landry Fields (Knicks), que se ha quedado en 69 puntos.
Blake Griffin aún está en su primer año de competición profesional, pero eso no le ha impedido subirse al estrellato de la NBA. Y está aquí para quedarse.
- Coach of the Year: Tom Thibodeau, Chicago Bulls. Tom Thibodeau ha dejado satisfechos a todos los aficionados de los Bulls cumpliendo (e incluso superando) las espectativas que ellos habían depositado. ha incrementado el número de victorias del equipo en 28 durante una sola temporada. Además, ha sido escogido Entrenador del Mes en enero, marzo y abril, cosa que sólo había logrado hasta ahora Paul Westphal en 1993.
Cuando se anunciaba que Thibodeau abandonaba el puesto de entrenador asistente de los Celtics para firmar como principal en «La Ciudad de los Vientos», se depositó en Chicago mucho interés, que lo situaba como un equipo con posibilidad de dar la sorpresa. Así ha sido. Con el colofón del primer puesto de la Liga y el MVP de Rose, conseguido gracias a los ataques estructurados y, sobre todo, a las buenas defensas.
Thibodeau (junto al último galardonado, Scott Brooks), ha sabido dar a los fans alegrías, y a su equipo fundamentos, que han servido para que los Bulls avanzasen al fin la primera ronda, y liderasen la NBA como no lo hacían desde 1998 (última etapa de Jordan en el plantel). ¿Se habrá roto finalmente el maleficio del Entrenador del Año?
- J. Walter Kennedy Citizenship Award: Ron Artest, Los Angeles Lakers. Ha ocurido algo increíble con Ron Artest. Hace cinco o seis años, sería una locura imaginar que podría llegar hasta aquí, pero lo ha conseguido. Tras la monumental pelea en el Palace of Auburn Hills, que le costó una temporada de su carrera deportiva (una de las mayores sanciones deportivas de la historia), Artest se ha ganado la fama de chico duro por excelencia en la NBA. Hasta el 2009, con los enfrentamientos ante Bryant durante los Playoffs (Artest formaba parte de los Rockets), así era.
Sin embargo, en 2010 los Lakers se hicieron con sus servicios, una operación que ponía en riesgo la química del vestuario. No ha sido así. Artst encajó de maravilla en el vestuario angelino, haciendo bromas con sus compañeros, pasándoselo bien y entrenando duro. De vez en cuando, podemos apreciar sus pasados atributos, cuando en un partido se le cruza un cable. Pero ahora es sólo una fracción de segundo, y antes de que el volcán estalle, se calma.
Quizás sea por eso el agradecimiento que expresó a su psiquiatra en la consecución de su anillo de campeón. Artest siempre lo ha dado todo por los demás, motivo de la subasta de su anillo para otorgar beneficios a asociaciones que tratan a gente con problemas mentales.

- 6th Man of the Year: Lamar Odom, Los Angeles Lakers. Odom ha demostrado su calidad tanto de titular como desde el banquillo en esta última campaña con su equipo. Phil Jackson ha encontrado a un grandísimo jugador que ha brillados en momentos importantes tanto para el como para su equipo, siendo uno de los mejores jugadores del equipo (sin contar el quinteto inicial). Tras varios años enfundándose la elástica oro y púrpura, ha cosechado un gran título personal, dejando como anécdota su medalla de bronce en los juegos olímpicos de Atenas y sus dos anillos de campeón, a pesar de no haber sido elegido nunca para un Partido de la Estrellas... 14,4 puntos y 8,6 rebotes providenciales.
- Most Improved Player: Kevin Love, Minnesota Timberwolves. Un equipo “malo” para un excelente jugador. Los Wolves no levantan cabeza (de momento, veremos la próxima camapaña con Beasley y tras el Draft), quedando una vez más últimos de su conferencia, y también de la Liga (terminaron por superar a los Cavaliers). Pero Kevin Love juega a otra cosa. Ese chico ha demostrado la madurez que le aportó el oro en el mundial de Turquía del pasado verano, su mejora en el juego y su incremento estadístico, llegando a superar al histórico Moses Malone, al lograr 53 dobles-dobles consecutivos. Love merece sin duda este premio, por la entrega que ha demostrado, a pesar de no estar en los Lakers o en los Bulls...

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