domingo, 5 de diciembre de 2010

LeBron, de héroe a villano

Ni los abucheos de los fans de Ohio, ni el recuerdo de lo que dijo Dan Gilbert, ni los nuevos colores de los Cavs cambiaron el resultado del duelo Miami-Cleveland. LeBron volvió a su primer equipo. Resultaba algo extraño ver a un renovado LBJ con sus “Super Friends” jugar con un dorsal distinto en su camiseta. James ya se había mostrado «motivado» en el regreso a su antigua ciudad, mientras que ésta intenta dejarlo atrás. 'Bron' saltó a la cancha siendo nombrado tétricamente por el speaker, y se oyeron abucheos en vez de aplausos. También realizó su propia presentación, con el ritual de la tiza, pero no le aplaudían con pasión como en tiempos anteriores; su pancarta ya no adornaba las paredes exteriores del Quicken Loans Arena. Y fue abucheado e insultado mediante pancartas, pero LaBron rindió ampliamente sobre el parqué, con casi 40 puntos logrados, y postulándose el mejor de aquella noche. Cuando los Cavs lanzaban un tiro libre, LeBron aprovechaba para mirar a los que tanto le apoyaron, y vio hostilidad. Camisetas de la nueva temporada y alguna de la pasada campaña, pero no había ya ninguna con su dorsal... Muchas ardieron el pasado mes de julio. Y de alguna forma, como tratando de olvidarlo todo, se desquitó ampliamente en el tiempo que permaneció sobre la cancha. Pero no podía, y eso se plasmó en las declaraciones otorgadas al concluir el duelo. Explicó que no siempre se toman buenas decisiones, y entonces hay que asumir las consecuencias.
Mo Williams se convirtió en la estrella de Cleveland tras el abandono de James por la soleada Miami Beach, y comentó en la previa al encuentro que «El partido Cavs-Heat será “más que un juego”» (“More Than A Game”), en referencia a la película-documental del alero de Akron. Y tenía razón. Porque antes había una estrella conocida a nivel mundial que estaba coronado por su afición, a ahora hay un rey conocido en la calle más por su traición que por sus estadísticas (que disminuyeron respecto a la pasada temporada). Ahora estamos hablando de un “Rey Sin Corona”. ¿De quién es la culpa? Cierto es que LeBron tiene una edad más que suficiente para saber qué hacer, pero no siempre significa que sea equitativo. Busca un anillo y compañerismo. Aprovecha también que Miami es paraíso fiscal... De haberse quedado en Cleveland, continuaría junto a varios jugadores que juegan para él. James nunca tuvo una vida fácil, y quería llegar a lo más alto. Lo mejor hubiese sido probar con Byron Scott, pero con 25 años no quiere desaprovechar un ápice de su portento físico, y no quiere retirarse sin un anillo de campeón...
Para terminar el artículo, rememoramos las palabras de Michael Jordan, cuando declaró que nunca que juntaría con Bird y con Magic en una única franquicia para buscar el anillo. Como un paqueño reproche, las palabras son soberbias pero, ¿realmente no haría eso Jordan?

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