lunes, 6 de septiembre de 2010

Serbia gana a Croacia en un partido agónico

"En el último segundo", literalmente, gracias a una falta. Un encuentro de infarto, donde el porcentaje de acierto dice mucho de los equipos y donde los triples fueron decisivos. El encargado de otorgar la sufrida victoria a su equipo: Alexandar Rasic, que, junto a Nenad Kristic (entre otros), puede presumir de haber jugado espléndidamente. Tras un liderazgo de 1 punto que se intercambiaba entre ambas selecciones, Serbia tomó un insignificante liderazgo al final del tercer cuarto, que los croatas suprimirían en el último período del juego. Popovich fue el líder de Croacia frente a su rival, poniendo desde los tiros libres un marcador equitativo, con empate a falta de 5 segundos para el final, incluso tras haber entrado Croacia en el desconcierto, regalando dos puntos a Serbia. Todo hacía pensar ya en prórroga, sin embargo, a falta de 1 segundo cambió todo el encuentro. Un segundo, 10 décimas, un abrir y cerrar de ojos. O la diferencia entre competir por ser el mejor del mundo, o tomar el próximo avión a tu casa. Croacia saltó exhaltada, presa de enfado, o preocupación, o reconociendo lo que se le venía encima. El árbitro señaló una falta favorable a Serbia. Un tiro libre fue suficiente para enviar a los jugadores de Croacia a su casa. Un final de infarto para un partido agónico. Porque son Serbia y Croacia, dos grandes selecciones con muy buen baloncesto...

2 comentarios:

  1. Bueno, y desde tu punto de vista, quien crees que debería de haber ganado.

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  2. Me gustó mucho el juego de Croacia, aunque en ciertos momentos me pareció que Serbia estaba perfilándose como ganadora. Fue Popovich desde los libre quien puso la diferencia, pero un jugador croata ya había sido eliminado por acumulación de faltas...
    Es realmente difícil de decidir, porque las dos merecían la victoria.

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