martes, 14 de septiembre de 2010

Kobe, breakin' tha game

Copyright by Fernando Martínez
Kobe Bryant es un referente del baloncesto mundial, que cuenta con años de experiencia bajo sus muñecas. Desde el instituto (Lower Merion), promedió números de estrella. Ahora, en la NBA, se consolidó como el mejor jugador de la Liga. Compartió (y comparte) vestuario con uno de los mejores entrenadores del juego, Phil Jackson. Entre sus compañeros estuvieron Shaquille O'Neal o Karl Malone, tras abandonar a los Jazz cerca del ocaso de su carrera. Jugó contra el propio 'Air' Jordan, y robó miradas tras su baja elección del Draft de 1996. Kobe es padre, esposo, líder de un equipo y jugador ejemplo para millones de jóvenes apasionados por el baloncesto a lo largo de todo el mundo. Pasó ya el ecuador de los 30, lo que indica que faltan menos de 10 años para su retirada... Pero Kobe está en su mejor momento, y lo demuestra sobre la cancha. Asumiendo el peso de todo el equipo bajo sus casi 2 metros de estatura, lanza los tiros decisivos de la histórica franquicia, que terminan por formar parte en enuncios, 'top ten' o vídeos de aficionados. Porque Kobe los enchufa. Como a todos los jugadores de la NBA, eso le costó su esfuerzo. Así lo desmiente Hall Wissel (ex entrenador de los Bucks):
"Una buena mecánica de tiro y buenos porcentajes no son algo nato de un jugador. El jugador no 'nace' con ese privilegio, se hace" - Hall Wissel
Y 'Bean' Bryant se hizo. Con horas de entrenamiento, llegó a conseguir jugadas históricas, a hacerse un hueco entre George Mikan o el jugador del logo, Jerry West. Y toda esa práctica se vio recompensada sobre el parquet. Al igual que la práctica de Ray Allen dio sus frutos en el segundo encuentro de las últimas Finales, Kobe demostró todo lo que había entrenado en la temporada regular. 'Buzzer-beater' alucinante ante Miami Heat. Comenzaba enseñando lo que haría este año. Más tarde, en un partido ante Sacramento, le vi venir. Un triple en 3 segundos bajo una férrea defensa parece difícil, a priori imposible. Pero era Kobe. En ningún momento dudé de que encestaría (aunque tampoco me esperaba la canasta). Se sabe que existe la posibilidad del fallo, pero se sabe que es un jugador letal. Gasol controla el esférico, da un magistral pase a Kobe, y, desde la línea, la enchufa. Más tarde se repitió lo hecho ante Toronto...
Este año, Kobe Bryant nos demostró de lo que es capaz, batiéndo algún récord más (¿Quizás el más joven en lograr los 25.000 puntos?). La temporada que viene, es más que seguro que hará más jugadas de las suyas, convirtiéndose en un gancho para atraer a más amantes del baloncesto. Es muy probable que algún día, en un futuro, veamos una camiseta con su dorsal colgada en lo alto del Staples, vigilando a los jóvenes sustitutos. Eso en un futuro que sólo el destino decidirá...

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