jueves, 31 de octubre de 2013

Hollywood, toma uno

Vuelve la NBA, con nuevos jugadores y con grandes novedades en muchos equipos. Tras un verano lleno de traspasos, los equipos ya se han ido poniendo a punto durante la pretemporada para comenzar esta nueva temporada al máximo. Tras dos noches de competición y casi 20 partidos disputados ya, comenzamos a entrar de nuevo en la competición, donde ya ha habido alguna sorpresa. Sobre todo en los Lakers, que han empezado a lo grande

¿Quién dijo miedo?

Hollywood nos obsequió con una secuela increíble, tras la victoria de los Clippers el año pasado contra los Lakers de Mike Brown exactamente hace un año, en el debut de la pasada campaña, pero esta vez han cambiado las tornas. Los de púrpura y oro vencieron a Blake Griffin, DeAndre Jordan, Chris Paul... Con los suplentes. Todavia víctimas de la lesión de Kobe (que no volverá hasta enero, como poco), los Lakers fueron analizados por periodistas deportivos de todo el globo, quienes los colocaron en las más variopintas posiciones de cara al desarrollo de esta temporada. La incógnita de este equipo se vio aumentada cuando vencieron a los Clippers, que eran los grandes favoritos tras verse reforzados con jugadores como JJ Redick, Jared Dudley, Darren Collison o el propio Doc Rivers, envío directo desde Massachusetts. Nada más lejos de la realidad. Los Lakers suplieron  la baja de Kobe colocando como "2" a Steve Blake, a Nick Young de alero y a Shawne Williams por dentro, acompañando a Pau Gasol, que volvió a jugar de pívot igual que cuando suplía las bajas de Andrew Bynum años atrás. Sin embargo, en Los Lakers el quinteto inicial fue lo de menos. La sopresa de la noche fue el banquillo angelino, que salió motivado como nunca.

"¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que perdamos y la gente diga que no somos buenos?" - Jodie Meeks.

El debut de la Liga fue el momento de mostrar el nuevo material. Chris Kaman hizo 10 puntos, 8 rebotes y 2 tapones, Jordan Farmar volvió a Hollywood por la puerta grande, con 16 puntos, 4 rebotes y 6 asistencias. Y el gran protagonista de la noche, Xavier Henry, logró su récord de anotación en la carrera con 22 puntos (12 en el último cuarto), además de 6 rebotes y un 75% de acierto en triples.
Los Clippers hicieron gala de su gran plantilla, con un quinteto estelar (Dudley-Griffin-Jordan-Redick-Paul), en el que dos de sus jugadores terminaron con un doble-doble: Chris Paul (15 puntos y 11 asistencias) y DeAndre Jordan (17 puntos, 11 rebotes). Por su parte, la otra estrella del equipo, Blake Griffin, rozó las cifras dobles (19 puntos, 7 rebotes), pero mostró un paupérrimo 3-10 en tiros libres que continúa sus pobres números desde la línea de la personal (66 % de acierto la temporada pasada). Los Clippers hicieron frente al combinado de D'Antoni durante los tres primeros períodos de juego, pero el último cuarto, con un balance de 41-24 a favor de Xavier Henry y compañía (los suplentes jugaron los 12 minutos) decantaron definitivamente el encuentro.

No es oro todo lo que parece

Tras un maravilloso comienzo de temporada, los pesimismos iniciales se convirtieron en dudas. El siguiente duelo fue anoche, tras un back-to-back en el Oracle Arena. Y el resultado suavizó la euforia inicial: un durísimo 94-125 en contra, la mayor ventaja en un comienzo de temporada para los de Oakland.
Los Warriors entraron en un proceso de renovación desde que cambiaron de dueño, y no cabe duda de que el proyecto está dando sus frutos. Tras pasar de primera ronda en los pasados Playoffs, este año los Warriors son uno de los conjuntos mejor valorados de cara a esta temporada que empieza. La llegada de Iguodala y la ambiciosa renovación de Andrew Bogut tras sus problemas físicos aseguraron un sólido quinteto titular, junto a un Klay Thompson que se ha lucido con la titularidad.
Thompson se vino arriba en el primer partido de los de Oakland para superar la treintena de puntos (38 puntos, con un 5 de 7 en triples), secundado por David Lee (24 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias), mientras Andrew Bogut tenía un comienzo más que aceptable (2 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y 2 tapones), a pesar de no lanzar al aro apenas.
Los Lakers no pudieron contener a los locales, que los doblegaron en asistencias (34-19). Mientras que Pau Gasol continuó trabajando duro bajo los aros (12 puntos, 7 rebotes), D'Antoni decidió sacar a la pista a Henry (35 minutos) y dejar en ella a Steve Blake (31 minutos), que lograron, entre ambos, un 8 de 24 (33%) en tiros a canasta. Los Lakers tiraron peor y rebotearon mucho menos que frente a los Clippers. Por si fuera poco, D'Antoni ni siquiera sacó a Steve Nash como medida cautelar ante una posible lesión que pudiese producirse en el ya veteranísimo base, que va camino de cumplir los 40 años en febrero.

Temporada incierta, pero interesante como nunca

Eso es lo único que todos tenemos claro ahora mismo. ¿Pueden ser mejores los Lakers post-Howard? La pérdida del gran pívot provocó en Los Angeles un déficit en el frontcourt. Ahora, tenemos a Pau Gasol jugando de "5" acompañado de Shawne Williams, un jugador que promedió en estos dos partidos un 16,7% de acierto en tiros de campo y 1,5 puntos en 12 minutos, algo que no se acerca ni de lejos a lo que pudimos ver cuando era suplente en los Knicks hace tres temporadas. Si ponemos a Chris Kaman (que ha jugado muy bien estos dos partidos), podemos bajar a Pau al puesto de "4", su puesto natural y donde, a priori, será más eficiente. Junto a Shawne tenemos a Nick Young, que ha conseguido en estos dos partidos un total de 19 puntos y 3 rebotes, jugando 42 minutos. No parecen jugadores que realmente puedan cumplir adecuadamente con el deber que supone la titularidad en los Lakers. Pero tras solo dos partidos, ¿podemos afirmar algo? Solo hemos podido ver una realidad en los Lakers (si bien ya lo sabíamos con anterioridad): que un equipo con buena química, como la que había en el partido ante los Clippers, siempre da mejores resultados.

domingo, 30 de junio de 2013

Nueva promoción, Draft 2013

En el 2013, al igual que en años anteriores, ha habido una gran expectación por el Draft, que comenzaba de nuevo con los Cleveland Cavaliers a la cabeza. Y, otro año más, surgió la polémica en torno al número 1 del Draft. Puro show que golpea desde ya a los más jóvenes de la Liga. Aquí están las 10 primeras elecciones del Draft, 10 auténticas joyas que llegan por todo lo alto a la Liga para demostrar de qué son capaces...

1.- Anthony Bennett. Ala-pivot, 2.03 m., 107 kg. UNLV, Freshman
Para los Cavs, que encabezaban otro año más el número 1 del Draft (al igual que en 2010), la mayoría de analistas esperaban que se hicieran con los derechos del pívot de Kentucky Nerlens Noel. Pero Cleveland decidió optar por un jugador al que las previsiones situaban más allá de la quinta posición. Se trata de un jugador que destaca por su defensa y su capacidad reboteadora. Los scouters destacan de él su defensa, así como su físico, aperentemente listo para la NBA.

    2.- Victor Oladipo. Escolta. 1.93 m., 97 kg. Indiana, Junior
    Orlando escogió a este jugador exterior, lo que varias páginas web y analistas habían previsto, en lugar de ir a por Noel. Oladipo es un jugador llegador de los Hoosiers de Indiana que destaca sobre todo por su lanzamiento, lo que da lugar a unos porcentajes de acierto del 54% en tiros de campo y 34% en triples a lo largo de sus tres temporadas en la NCAA.

      3.- Otto Porter. Alero. 2.06 m., 90 kg. Georgetown, Sophomore
      La elección de Porter por parte de los Wizards era lo previsto por la amplia mayoría de analistas. Washington optó por hacerse con un "3" que cubriese un puesto dudoso en la plantilla. Porter ha mostrado su calidad en aspectos ofensivos, promediando en su última temporada más de 16 puntos y 7 rebotes por partido, al mismo tiempo que, en defensa, lograba casi 2 robos por encuentro. Porter será, a priori, un gran complemento para las jóvenes promesas que buscan sacar adelante a los Wizards: John Wall y Bradley Beal.

        4.- Cody Zeller. Pívot. 2.13 m., 104 kg. Indiana, Sophomore
        Frente a gente como Ben McLemore, Alex Len o el propio Nerlens Noel, los Bobcats optaron por Cody Zeller, hemano de Luke Zeller (ex jugador de Phoenix) y Tyler Zeller (jugador de Cleveland). Cody Zeller es un jugador alto, que puede jugar tanto de "3" como de "4". Destaca por su versatilidad, y en sus dos años en Indiana marcó promedió unos 16 puntos y 7 rebotes por partido, con un porcentaje en tiros de campo de un 60%. Será un complemento a Kemba Walker y Michael Kidd-Gillchrist y representará frescura al puesto de pívot, hasta ahora ocupado por Bismack Biyombo y, en menor medida, Byron Mullens y Brendan Haywood.
        5.- Alex Len. Pívot. 2.16 m., 116 kg. Maryland, Sophomore
        Phoenix eligió en la noche del Draft a Alex Len, un pívot procedente de Maryland. Este center puro llega para ayudar a consolidar la polémica posición de "5" en Phoenix junto a Marcin Gortat. Ambos jugadores se disputarán los minutos en el parqué, lo que al mismo tiempo brindará apoyo a Gortat, a excepción de que se abra la puerta de los traspasos en Arizona. Con unos promedios de unos 12 puntos, 8 rebotes y 2 tapones en su último año en Maryland, es una pieza de valor que los Suns deben adaptar a la NBA, y de donde podrían sacar un gran beneficio.
        6.- Nerlens Noel. Pívot. 2.13 m., 93 kg. Kentucky, Freshman. Traspasado a Philladelphia
        Noel fue finalmente escogido por New Orleans, tras haber caído varios puestos en su promoción. Entre las posibles causas de que no fuese escogido con anterioridad se sitúa encima de todo el problema de rodilla que tuvo este año en los Wildcats. Pero sus problemas no terminaron ahí. Justo después de ser escogido, los Pelicans lo han traspasado a Philadelphia 76ers a cambio de Jrue Holiday y varios Draft picks (uno de segunda ronda y los demás para el próximo año). A su favor, Noel tiene como gran aval sus imponentes promedios de 10.5 puntos, 9.5 rebotes, 4.4 tapones y 2.1 robos. Resultará una pieza clave en Philadelphia, con Andrew Bynum lesionado y como agente libre. Esperemos que sus rodillas soporten el peso de la Liga...

        7.- Ben McLemore. Escolta. 1.96 m., 86 kg. Kansas, Freshman
        McLemore es un jugador con buena mecánica (acertó un 50% en tiros de campo en su etapa universitaria), que también destaca por sus altas capacidades físicas, que le han permitido superar a los defensores rivales para terminar su única temporada en la NCAA con un promedio de 16 puntos por partido. McLemore ha demostrado su eficacia en las transiciones, donde ha mostrado saber manejarse a la perfección. Además, cuenta con el innato instinto pasador que caracteriza a los buenos jugadores del "backcourt". Sin duda es un buen jugador para los Kings. Pero la mala química se hace patente en el vestuario del equipo, con jugadores como DeMarcus Cousins, que suelen dejarse llevar por su carácter. Estas condiciones pondrán a prueba la entereza de McLemore, que apunta como un posible reemplazo de Tyreke Evans.

        8.- Kentavious Caldwell-Pope. Escolta. 1.98 m., 93 kg. Georgia, Sophomore
        Los Pistons escogieron a un escolta atlético que destaca, sobre todo, por sus lanzamientos exteriores, promediando un 37% de acierto en triples en su último año en Georgia. Caldwell-Pope es un jugador que vendrá a definir el "backcourt" de los Pistons, dejando a Brandon Knight como base puro. Su aval para la NBA son los promedios de 19 puntos y 7 rebotes por partido que logró en su año sophomore con los Bulldogs.

        9.- Trey Burke. Base. 1.85 m., 85 kg. Michigan, Sophomore. Traspasado a Utah
        Minnesota escogió a Burke para, acto seguido, traspasarlo a Utah a cambio de una posterior elección de los Jazz: Shabazz Muhammad (escogido en el puesto 14 del Draft). Burke es un "playmaker" con habilidad de tiro (18,6 puntos de media en su último año), pero que concentra además una enorme calidad en los pases (7 asistencias de media en su año sophomore), y un acierto en triples que roza el 40% en su último año. Desde su temporada como freshman hasta su año sophomore, ha dado un increíble salto de calidad, que le sitúa con potencial suficiente para formar parte de un proyecto como el de los Jazz.

        10.- CJ McCollum. Base. 1.91 m., 89 kg. Lehigh, Senior
        Se trata de un jugador que puede desempeñar tanto el papel de base como el de escolta. El año pasado se planteó declararse elegible para el Draft, pero ante la duda optó por quedarse en la NCAA a completar su año senior. El problema para él ha sido una grave lesión en el pie que únicamente le ha permitido disputar 12 partidos de su último año universitario. McCollum ha ido mejorando año tras año, acumulando premios individuales (fue 2 veces el jugador del año en su división) y liderando a su universidad para ganar a rivales de la talla de Duke durante el campeonato de la NCAA. Sus promedios son realmente excelentes, con más de 21 puntos y 6 rebotes, y casi 3 asistencias por encuentro. Su compañero de equipo será el ahora sophomore Damian Lillard (Rookie del Año la pasada temporada). Si consiguen compenetrarse, siendo lo primordial la defensa, en ataque podrían llevar a Portland a acribillar a varios de sus oponentes en más de una ocasión.

        jueves, 28 de febrero de 2013

        East - West, el desenlace final

        El domingo llegó el final del All-Star Game con el esperado partido de las estrellas, otro año más desde su debut en 1951. Los mejores jugadores de la Liga, que no defraudan, se juntaron en su cita anual de ocio y deporte para deleitar a los aficionados de todo el mundo y obtener su hueco en los informativos. Otro año más, Este y Oeste se enfrentan (por segunda ocaión en este All-Star Weekend) para determinar cuál de las dos conferencias es la vencedora.

        La imagen global del partido, la más sonada, sirve de un claro ejemplo a lo que fue el nivel del partido: el tapón de Kobe a LeBron. Un bloque a un tiro en suspensión del MVP de la pasada temporada, y del All-Star de Houston en 2006. Kobe reafirmó de cara a los aficionados la “particular” elección de Jordan. Si bien “His Royal Airness” tuvo que tirar de anillos ante la duda, saltando a la prensa con titulares como “Jordan prefiere a Kobe”, Bryant, que parece rejuvenecer por momentos, terminó con 9 puntos, 8 asistencias y 4 rebotes. Durant, quien recibió el pase de Kobe tras el tapón propinado a James, quedó impresionado: “Fue un gran tapón. Nunca he visto una suspensión de un MVP taponada así. Fue realmente una gran jugada”. Jugada a parte, LeBron se marcó una gran noche, con 19 puntos (y menos de un 40% de efectividad en tiros de campo). El líder de la conferencia este no fue él sino, tal vez, Carmelo Anthony, con 26 puntos y 12 rebotes en 30 minutos de juego, seguido de Wade con un 10 de 13 en tiros de campo para finalizar con 21 puntos y 7 asistencias. Del trío de los “Beach Boys”, el peor fue Chris Bosh, que salió con varios “airballs” en la primera mitad.
        Los ganadores fueron los jugadores de la Conferencia Oeste, que ya comenzaron fuerte con un parcial de 7-0 a su favor. Sus números, muy repartidos. Está Kobe, y su duelo personal con LeBron tras las declaraciones de “Air”. “Soy conocido por mi defensa. Soy bastante inteligente con mi defensa”, declaró “Black Mamba”. También estaban Kevin Durant (30 puntos, 6 rebotes) o Blake Griffin (con 19 puntos y un 9 de 11 en tiros de campo). Pero el gran triunfador de la noche fue, sin duda, Chris Paul con sus 20 puntos, 15 asistencias y 4 robos, que le valieron el premio de MVP del All-Star Game.
        “Cuando estamos en la cancha, ¿no te gustaría hacer pases? Tienes a KD llenando uno de los lados, tienes a Blake, y a Kobe en la esquina. No hay nada como eso.”. Pese a la calidad de los bases de la Liga, tras las lesiones sufridas por Rose y Rondo (y excluyendo a bases jóvenes como Irving o Holiday y veteranos como Kidd o Nash), Paul se postula como uno de los mejores bases de la NBA, haciendo frente a rivales como el ya conocido Deron Williams.
        Los jóvenes
        Remarcado, se trata de un punto especial dentro del All-Star, y de la propia NBA: el relevo generacional. Los jugadores jóvenes con potencial tienen la capacidad de suplir o incluso superar la calidad impuesta por los “maestros” de antaño. Son ya varios los que han ido convirtiéndose en sensaciones noveles de la competición. Arriba de todo, jugadores como Kyrie Irving, que ha demostrado no agotarse tras dejar “perlas” en el partido de novatos el viernes, ser campeón triplista el sábado y firmar unos espectaculares 15 puntos y 4 asistencias el domingo. Junto a él jugadores como Jrue Holiday (6 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 2 robos) tuvieron una más escasa participación en la Conferencia Este, mientras que en el Oeste los jóvenes más notables fueron Westbrook (14 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias) y los locales Harden (15 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias) y Jemery Lin (6 puntos, 2 rebotes, 2 robos).
        Otro capítulo genial del All-Star marca de nuevo el ecuador de la temporada. Ahora, tocará esperar al año que viene, en el All-Star Weekend de Nueva Orleans, que celebró el último el pasado 2008.

        La noche de los concursos


        El “Rookie Challenge del viernes” y la gran actuación de Kenneth Faried dio paso al sábado de los concursos, con la esperada variante del duelo entre Este y Oeste a lo largo de la velada. La noche comenzó con el Sears Shooting Stars, el concurso de tiro con un jugador NBA, una jugadora WNBA y una leyenda. En la primera ronda comenzó el equipo de Harden (Harden, Cassell, Thompson) con 37,9 segundos y una gran actuación sobre todo de Cassell. Pero justo después, llegó la hora del equipo de Westbrook (Westbrook, Moore y Horry) que, con un gran tiro de Maya Moore desde el centro del campo, dejaron el cronómetro en apenas 29,5 segundos. Tras un número muy ensayado por parte de las cheerleaders de Houston y un breve descanso, le tocó tirar al equipo de Bosh (Bosh, Cash y Wilkins) que se marchó hasta los 50 segundos tras atragantarse en los lanzamientos desde el centro del campo. Pero los 50 segundos que parecían demasiado a priori, resultaron ser una buena marca tras la última actuación, el equipo de Brook López (López, Catchings y Bogues), que terminó con 1:07 minutos tras ver como, en alguna ocasión, el pobre de “Muggsy” Bogues tenía que hacerse hueco entre el pívot de Brooklyn para lanzar a canasta.
        La final Bosh-Westbrook comenzó con el equipo de Bosh primero (el que tenía el peor tiempo), que pronto se despidieron de un tiempo competitivo tras los numerosos fallos iniciales por parte de los tres equipos, hasta que Wilkins la clavó (por segunda vez) desde la mitad de la pista. Pero el (triste) final para el equipo Westbrook fue que, tras lanzamientos mucho mejores, no fueron capaces de encestar desde la mitad del campo ni tan siquiera con un minuto de ventaja que tenían (llegaron a esta posición en menos de 30 segundos). Así, Bosh, Moore y Wilkins se alzaron con el trofeo de campeones de tiro de 2013. La noche comenzó divertida (si bien para un concurso de de tiro podían haber anotado más), con el marcador del duelo entre conferencias: Este 10-20 Oeste.

        El concurso de tiro dio paso al Taco Bell Skills Challenge donde Tony Parker buscaba repetir galardón de campeón, sin Rajon Rondo, y con jóvenes bases como rivales a batir. El primero en salir a escena fue el base de los Hawks Jeff Teague, que no terminó de acertar en el juego y finalizó con 49,4 segundos. Siguió por el este un Brandon Knight que, tras la noche del viernes y su “pique” con Kyrie Irving, demostró sus grandes cualidades de base firmando un gran tiempo de 32,2 segundos. Por último, el “playmaker” de Philadelphia 76ers Jrue Holiday puso la guindilla por 29.3 segundos tras una gran eficacia en los pases. El tiempo del Este fue, en total, de 1:50,9 segundos.
        Por el Oeste comenzó Jeremy Lin. “Linsanity” parecía no preocuparse del cronómetro y jugar realmente relajado, fallando sobre todo en el tiro desde el poste alto para terminar con 35,8 segundos. Le siguió el rookie Damian Lillard que, estando mucho más acertado terminó con 28,8 segundos, el más rápido de la primera ronda. Finalmente para el Oeste, salió a la pista un Tony Parker que buscaba revalidar su título de campeón en esta modalidad y comenzó sobrado pero le costó al Oeste 30 puntos y terminó eliminado; primero, un fallo en el pase complicó ligeramente las cosas, pero los errores llegaron a tal punto lanzando desde el poste alto que tuvo que avanzar porque se quedó sin balones en el carrito con los que continuar tirando, terminando finalmente con 46 segundos.
        La final comenzó con Jrue Holiday que falló algo más que en su primera actuación, terminando con 35,6 segundos. Continuó Damian Lillard que, clavando el lanzamiento en suspensión desde el poste alto al primer intento, terminó con un tiempo de 26 segundos, campeón del concurso de habilidades. En el duelo de la noche, el Este recibió 30 puntos en primera ronda y el Oeste 10 en la final, pasando a un 40-30 favorable al Este.

        Hicieron entonces una pausa donde aprovecharon para intercalar una actuación musical (del ganador de American Idol) y colocar una presentación de diapositivas sobre NBA Cares. Llegaron entonces los dos platos fuertes: triples y mates. Si bien no estaba Love para revalidar su corona desde el perímetro, Matt Bonner, Ryan Anderson y Steve Novak recogen el testigo de jugadores altos triplistas (los tres con 2,08 m de altura). En la otra banda, Kyrie Iving y Stephen Curry defendían la posición de “guard” tirador. En medio, un “swingman” como Paul George.
        El primero en comenzar a lanzar fue el base de los Warriors Stephen Curry, que comenzó muy atascado (2 puntos en los 2 primeros carros) para terminar con 17 puntos en una reacción impresionante (anotando el 4 carro por completo). Siguió Ryan Anderson (Hornets), que repetía concurso desde Orlando 2012, que anotó de manera más fluida para terminar con 18 puntos (anotando también todo el 4º carro). Por último en el Oeste, el “cohete rojo” de Texas, Matt Bonner, salió más que enchufado, para lucirse más que nunca y hacer completo el primer carro, colándose en la final por el Oeste in extremis con 19 puntos. Así, el Oeste consiguió 54 puntos de los 90 posibles lanzando triples. Le tocaba el turno al Este.
        Por parte de la Conferencia que mira al Atlántico, comenzó primero el base de los Cavs Kyrie Irving, que también fue de menos a más y terminó con 18 puntazos, mostrándose casi infalible en los dos últimos carros. Justo después, llegó el turno de Paul George, que no encontró su tiro y terminó con sólo 10 puntitos. Por último, salió a tirar Steve Novak que, pese a una gran actuación, terminó con 17 puntos, quedándose fuera de la final por un suspiro. En la primera ronda, el Oeste (con sus 54 puntos anotados frente a los 45 del Este) consiguió 40 puntos, poniendo el duelo de la noche Este-Oeste con un marcador de 40-70 a su favor. Llegamos entonces a una final entre un jugador como Matt Bonner, alto (prácticamente un siete pies), contra un base de corte tirador.
        Empezó tirando en la final Kyrie irving, que comenzó lanzando de una manera increíble, con 23 puntos (rozando el récord de 25 de Jason Kapono). Siguió Matt Bonner, con un difícil papel para hacer frente a Irving y se quedó corto, terminando con 20 puntos y haciendo una final muy buena. El marcador del duelo pasó a ser 50-70 a favor del Oeste, dejando el ganador de la noche en mano de los matadores.

        Una gran noche debía terminar con un gran final. Así, llegó el Sprite Slam Sunk Contest. Jeremy Evans (campeón en Orlando 2012), James White (campeón de 2009 en la D-League), Gerald Green (campeón en Las Vegas 2007), Kenneth Faried (MVP del “Rookie Challenge”), Eric Bledsoe y Terrence Ross. Los jueces, Rudy Tomjanovic, Dikembe Mutombo, Yao Ming, Hakeem Olajuwon y Clyde Drexler.
        El primer jugador en saltar frente a los jueces fue Gerald Green (originario de Houston), que hizo un espectacular mate de espaldas tras un bote en el tablero (al primer intento), que le valió un 10 por parte de todos los jueces (50 puntos), y casi un cabezazo contra el aro. El siguiente en hacer su mate fue James White (Knicks), “caminando an el aire” desde la línea de tiros libres (al segundo intento), ganando 45 puntos por parte de los jueces. El tercer jugador, y último por parte de la Conferencia Este era Terrence Rose, con un 360º pasando el balón por la espalda. A pesar de necesitar 6 intentos para completar su mate, recibió 50 puntos. Aquí, el Este recibó ya 20 puntos (10 por cada mate parfecto realizado).
        Por el Oeste, comenzó la noche Kenneth Faried con un gran 360º con el balón al tablero, que resultó un gran mate pero le salió demasiado suave, recibiendo así 39 puntos del jurado. Otro tanto recibió también Bledsoe, que buscaba un 360º pasando el balón por entre las piernas, pero se vio obligado a cambiar el mate (por un simple 360º a un lado del tablero). Para terminar la primera ronda con los jueces, el campeón de la pasada edición Jeremy Evans (Jazz), llamó al legendario jugador Mark Eaton para que, sentado, le sostuviera el balón. Evans, tras varios intentos, saltó por encima de Eaton, cogiendo el balón y matando, por lo que recibió un 47 desde el jurado.
        En la segunda ronda de mates frente al jurado, comenzó en la pista James White, que buscaba emprender vuelo de nuevo, esta vez de una manera diferente, pero que no ha podido ser (pese a lo espectacular, aún a riesgo de ser repetitivo) ni en el tiempo reglamentario (parándolo un par de veces), ni en el último intento fuera de tiempo, recibiendo 32 puntos por parte del jurado. A Gerald Green le pasó casi lo mismo. Recibió también 32 puntos al no conseguir hacer el mate que buscaba: matar agarrado al aro, cogerla y matar de nuevo. Más difícil fue cuando, tras fallar su último intento permitido, lo intentó de nuevo y lo consiguió (al menos tiene la foto perfecta). El Este terminó con un 49 (poco merecido para el jugador, aunque sin duda todo lo contario para la conferencia). Para Terrence Ross tras un 360º flojo.
        El oeste comenzó de nuevo con Kenneth Faried, que obtuvo 50 puntos por un mate perfecto; balón al tablero y mate pasándolo por entre las piernas. Le siguió en la fila Eric Bledsoe, también con un 50, que hizo un mate de molinillo hacia atrás medido a la perfección. Por último, y ganando la primera ronda para el oeste, Jeremy Evans hizo un mate con dos balones que le valió 43 puntos de los jueces. Así, la suma de los puntos fue de 82 puntos para Gerald Green, 77 para James White y 99 para Terrence Ross (pasando éste último) por el Este, y un empate a 89 entre Kenneth Faried y Eric Bledsoe, y 90 puntos para Jeremy Evans. En el duelo nocturno que enfrentaba a Este y Oeste, tras los mates valorados en 50 puntos (automáticamente 10 puntos más para la conferencia por cada mate) y la valoración de los jueces, el duelo estaba con un desequilibrado 60-140 a favor del Oeste.
        La final entre Evans y Ross comenzó con Evans, que hizo un salto bien simple sobre un cuadro que, precisamente, representaba su mate, autografiándolo. A pesar de la originalidad de este primer mate, Evans quedó eclipsado cuando Ross se enfundó la camiseta de Vince Carter en Toronto y realizó un 360º con molinillo, previamente balón al canto del tablero.
        La respuesta de Evans fue también un mate simple, saltando por encima de Dahntay Jones y cogiendo el balón muy arriba para matar con fuerza, haciendo no tal vez el mate perfecto, pero sí un póster genial. El mate final fue una obra de arte de Terrence Ross que, a la segunda, consiguió saltar por encima de un niño, al tiempo que pasaba el balón por entre las piernas. Campeón por casi el 60% de los votos, sin duda alguna.
        Así, terminan los concursos y llegamos al final de la noche, donde serán elegidos los State Farm All-Star Saturday Night Champions, título que se llevó de calle el Oeste por 115-140.

        El comienzo: Rising Stars Challenge


        El comienzo del BBVA Rising Stars Challenge  con un “alley-oop” de Ricky Rubio para Anthony Davis marcó lo que estaba por venir en la primera noche de este espectacular fin de semana. Desde el principio, el equipo de Barkley se impuso con un parcial que, en el ecuador de la primera mitad (son 2 mitades de 20 minutos) marcaba una ventaja de más de 10 puntos a favor de los “locales”, el Team Chuck. Por parte de éstos comenzó liderando Anthony Davis, al tiempo que Rubio nos deleitaba con más de sus “alley-oop” característicos. Después vimos pinceladas del gran dominio que ejerce Kenneth Faried en la pintura. Mientras que Tristan Thompson (que se hartó de atrapar rebotes) continuaba el juego interior ofrecido por éstas dos grandes figuras antes nombradas (siendo acompañado por Michael Kidd-Gilchrist), cuando el marcador se disparó fue a la hora de lanzar triples. El Team Chuck contó con un “backcourt” realmente enchufado de cara al aro, donde las canastas empezaron a caer bien pronto. Cuando tocó descansar a Rubio, más focalizado en repartir pases, salieron al parqué otros compañeros con la misma posición, como Brandon Knight (Pistons), Bradley Beal (Wizards) o especialmente Isaiah Thomas (Kings), que comenzaron a abrir brecha anotando un triple sí y otro también, hasta el momento de ver, por ejemplo, a Kenneth Faried anotando desde el perímetro.
        Por su parte, el Team Shaq era, a priori, el equipo con menos experiencia, pues es el equipo con más “rookies” en sus filas, se vio con dificultades para mantener el exigente ritmo anotador que impuso el equipo Chuck anotando de tres en tres. Con un líder más definido (Kyrie Irving), el equipo contó con un dominador en el “frontcourt” tan sorprendente como sorpresivo: Andrew Nicholson (Magic), que llegó al “Rookie Challenge” en sustitución del lesionado pívot de Detroit Andre Drummond. Al final de la primera mitad, le marcador era de Team Shaq 65-90 Team Chuck. Por último, la revelación de la primera mitad (con permiso de Nicola Vucevic), un modesto Isaiah Thomas que llegó en la última posición del Draft de 2011 a los Kings, y firmó 14 puntos (con un 7 de 7 en triples) y 7 asistencias en los primeros 20 minutos de juego.
        El marcador de la se abrió con un mate de Kenneth Faried (calentando para el concurso del sábado). En la réplica por parte del Team Shaq, Irving anotó varias canastas buscando encauzar la remontada, acompañado de un Chandler Parsons que no defraudó como estrella de Houston en la noche del viernes, pero la conexión Rubio-Faried continuó dando puntos a su equipo. El juego pareció atascarse unos instantes, pero en los 10 últimos minutos de partido el ritmo y la intensidad aumentaron, dando más protagonismo a otros jugadores como Clay Thompson, Harrison Barnes o Alex Shved, y posteriormente al pique de bases entre Brandon Knight y un rapidísimo Kyrie Irving. Destacó por último Dion Waiters, que hasta el momento final donde el objetivo era lucirse y no jugar, demostró estar aprendiendo lo mejor con Kyrie Irving. El resultado final demostró lo que fue el partido, ameno pero desde muy temprano con un marcador abierto, donde Shaq no pudo remontar la diferencia. El final fue de un histórico 163-135 favorable a Team Chuck, donde un equipo nunca había anotado tantos puntos en un “Rookie Challenge” (163).
        Por último, en el apartado individual, de entre las grandes actuaciones de la noche (Irving, Thomas, Shved...), hubo una que destacó especialmente por encima de el resto, y el merecido MVP se va a la vitrina de Kenneth Faried, que se lució en la noche previa al concurso de mates del sábado con unos impresionantes 40 puntos (18 de 22 en tiros de campo) y 10 rebotes.

        viernes, 15 de febrero de 2013

        Houston 2013, frenesí de estrellas


        Llega una vez más el parón del All-Star Weekend, momento de la NBA que invita a descansar y disfrutar (tanto jugadores como aficionados). La élite del baloncesto mundial se reúne por 62ª ocasión. Los mejores se lucen y los jóvenes dan un salto en su carrera profesional a lo largo de este alocado fin de semana, otro año más, donde el merchandising se dispara y el espectáculo cobra protagonismo. La apretada agenda de este All-Star, similar a otros años, será una que ya conocemos.

        Viernes
        La apertura de este torneo lúdico-deportivo tiene lugar hoy mismo. Al comienzo de la noche, los famosos vuelven a saltar a la cancha (junto a las leyendas) en una nueva edición del Celebrity Game. Kevin Hart , Ne-Yo, Nick Cannon, Josh Hutcherson, Trey Songz, Usain Bolt, Arne Duncan, Terrence Jenkins, Common, John Schriffen, Ryen Russillo, Dikembe Mutombo, Clyde Drexler, Sean Elliott, Bruce Bowen, Tamika Catchings y Maya Moore serán los invitados a esta peculiar fiesta del baloncesto. Justo después, llega el momento de preparar a las jóvenes estrellas en el BBVA Rising Stars, el partido de novatos contra jugadores de segundo año. Continuará el formato implantado el año pasado en Orlando, con dos equipos de “rookies” y “sophomores” mezclados, y liderados por Shaquille O'Neal y Charles Barkley. Los rosters contienen a los mejores jugadores que han llegado a la Liga recientemente, con la aparición de Ricky Rubio tras su lesión el pasado año.

        Sábado
        El sábado es la noche de los concursos, la State Farm All-Star Saturday Night, con ligeros cambios respecto de la pasada edición. La noche comenzará con el Sears Shooting Stars, el Concurso de tiro donde se forman dos conferencias, Este y Oeste, de la siguiente manera. 
        • Este: Team Harden (Harden, Sam Cassell, Tina Thompson), Team Westbrook (Westbrook, Robert Horry, Maya Moore).
        • Oeste: Team Bosh (Bosh, Dominique Muggsy Bogues, Swin Cash), Team Brook Lopez (López, Dominique Wilkins, Catchings).

        El siguiente concurso es el de habilidades, el Taco Bell Skills Challenge, con la más que noteble ausencia de Derrick Rose y Rajon Rondo. Los bases que se medirán entre sí en rapidez, pase, tiro y dribbling serán:
        • Este: Jrue Holiday (Philadelphia 76ers), Brandon Knight (Detroit Pistons) y Jeff Teague (Atlanta Hawks).
        • Oeste: Tony Parker (San Antonio Spurs), Damian Lillard (Portland Trail Blazers) y Jeremy Lin (Houston Rockets), por el Oeste.

        Se da paso entonces a los dos concursos principales. El primero de ellos, el Foot Locker Three-Point Contest, donde los grandes triplistas de la Liga se jugarán el trofeo que premia su efectividad en esta disciplina. Nos deleitarán:
        • Este: Paul George (Indiana Pacers), Kyrie Irving (Cavaliers), Steve Novak (New York Knicks).
        • Oeste: Ryan Anderson (New Orleans Hornets), Matt Bonner (San Antonio Spurs), Stephen Curry (Golden State Warriors).

        La última competición de la noche de los concursos es el esperado concurso de mates de la NBA, donde tres jugadores por cada conferencia se lucirán con sus mejores mates para deleitar al jurado de 5 miembros (en la primera ronda) y a los fans (que decidirán al ganador de concurso con una votación final).
        • Este: Gerald Green (Indiana Pacers), Terrence Ross (Toronto Raptors), James White (New York Knicks).
        • Oeste: Eric Bledsoe (Los Angeles Clippers), Jeremy Evans (Utah Jazz), Kenneth Faried (Denver Nuggets).

        Ahora viene la gran diferencia del concurso respecto de la última edición. Dividir a todos los competidores en sus respectivas conferencias tiene un fin particular: ganar las competiciones para dar puntos a su conferencia. La conferencia que más puntos acumule al final de la noche será nombrada State Farm All-Star Saturday Night Champions. Así, el campeón recibirá $350.000 para donar a organizaciones caritativas. El equipo perdedor llevará, a su vez, $150.000 para los mismos fines.

        Domingo
        El domingo llega el clímax, el partido que, desde 1951, enfrenta a los mejores jugadores del mundo en un duelo donde defienden los colores de su conferencia. El plato fuerte del fin de semana. Liderando la votación popular con 1.591.437 votos, Kobe Bryant llega al All-Star Game por 15ª ocasión consecutiva, siendo el primero de la historia en conseguir semejante hazaña. 15 participaciones tendrá también Kevin Garnett, quien asegura que difícilmente repetirá otro año más como titular. Desde el puesto de suplente, en su 14ª aparición, Tim Duncan defenderá los aros del Oeste bajo el mandato de su propio entrenador, Gregg Popovich. Por otra parte, dejando a un lado los veteranos, muchos jóvenes han visto premiados sus esfuerzos, siendo los privilegiados que debutarán en un All-Star Game. Hablamos de Paul George, Kyrie Irving, Jrue Holiday, Brook López, Joakim Noah, Tyson Chandler y James Harden.
         
        Además, no faltarán las actividades de la NBA tales como la “Jam Session” donde los aficionados pueden sentirse como un autentico All-Star por algunas horas, o los trabajos propuestos por NBA Green para concienciar al público sobre la importancia del medio ambiente, además del proyecto NBA Cares, donde la NBA emprende acciones benéficas con diferentes organizaciones de la ciudad, buscando ayudar a los más desfavorecidos.

        Memphis Grizzlies: Garras que hacen historia


        Tennessee domina la NBA por primera vez en su historia. El estado del rock & roll, con Elvis como máximo exponente cuenta, orgulloso, con un equipo que domina el baloncesto desde lo alto de la Conferencia Oeste, codeándose con Spurs, Thunder o Clippers, y erigiéndose como un claro aspirante al campeonato. Ha dado un giro en muy poco tiempo, convirtiéndose, a base de trabajo, en uno de los mejores equipos de la NBA, y deleitando a los fans del baloncesto mundial con grandes victorias. Todo esto en un puñado de años desde su fundación, que muy poco tiene que ver, precisamente, con osos Grizzlie en el estado de Tennessee.

        Fue en el año 1995 cuando los Grizzlies vieron la luz, en la lejana ciudad de Vancouver, en Canadá, ni más ni menos. Era un equipo joven que prometía, y llegaron justo a tiempo para engrasar la maquinaria. Tras un pobre balance de 15-67 en el primer año de competición, donde una de las pocas cosas que se pudo lograr fue la entrada de Bryant Reeves en el Segundo Quinteto de Rookies de la NBA gracias a sus más de 13 puntos y 7 rebotes por partido, llegó el laureado Draft de 1996. Allí, Vancouver escogió a Shareef Abdur-Rahim. Pero la cosa no funcionó. Tras 43 pasrtidos donde sólo habían ganado 8, los directivos dieron largas a Brian Winters, pasando a ser entrenador del equipo Stu Jackson, quien lo hizo incluso peor (6-33). El resultado fue llegar al final de la temporada con uno de los mejores rookies de la Liga y un balance de 18-64 que, a día de hoy, sigue siendo el peor de la historia de los Grizzlies. Abdur-Rahim promedió, como novato, 18,7 puntos y 6,94 rebotes por partido, siendo el máximo anotador y segundo máximo reboteador (por detrás de Brian Reeves) del equipo, y el mejor en rebotes ofensivos.

        Los Grizzlies continuaron sufriendo. En la campaña 97-98, tras escoger en el Draft a un Anthony Daniels que salió como pudo para mejorar el «backcourt» con 7,8 puntos y 4,5 asistencias de media, el jugador más importante seguía siendo Abdur-Rahim, y el equipo seguía estancado en lo más profundo de la Conferencia Oeste.

        No olvidemos que las tensiones entre jugadores y propietarios derivaron en el primer cierre patronal de la NBA. Muy parecida a la pasada campaña, la temporada 1998-1999 se redujo a 50 partidos y no tuvo All-Star Weekend. Vancouver tuvo un rookie «de lujo»: un joven Mike Bibby llegado desde la Universidad de Arizona. Bibby gozó de muchos minutos como titular, postulándose como uno de los mejores novatos del año gracias a un magnífico promedio de 13,2 puntos y 6,5 asistencias. Pero, por cuarta vez en cuatro años, los Grizzlies seguían abajo en la tabla, con un balance de 8-42 (16% de victorias).

        Hacer un gran equipo de cero, de la nada, es un duro trabajo que lleva tiempo, pero si se hace bien, siempre da su recompensa. El problema de los Grizzlies es que han tenido que esperar más de la cuenta el resultado de su esfuerzo. En el 2000, Brian Hill fue despedido de su puesto de Head Coach en Vancouver, y Lionel Hollins ocupó su lugar hasta el final de la temporada, maquillando el resultado final a un triste 22-60. Al año siguiente, se contrató a Sidney Lowe, pero no pasó de 23 victorias. He aquí la historia de los Vancouver Grizzlies que, en 6 años, lograron un balance de 101-359.

        En el año 2001, desde Vancouver se toma una drástica decisión. El equipo se movería de ciudad. Costaría imaginarnos hoy en día a Vancouver en la élite de la Liga... El destino, la ciudad de Memphis. Y he aquí los Memphis Grizzlies. El problema es que, aunque cambies de ubicación a un equipo, éste seguirá siendo el mismo. Lo único que supuso la mudanza de los Grizzlies fue un año más de contrato a Sidney Lowe, que no pudo hacer de los Grizzlies un equipo campeón. En 2003, tras un comienzo de 0-8, Lowe fue despedido y comenzó una época turbulenta en los banquillos de Memphis, que se prolongó hasta esta «época dorada» de los Grizzlies. Primero, Hubie Brown se sentó para lograr un genial 50-32 en la temporada 2003-04. Al año siguiente, Brown fue despedido, y llegó el turno de Mike Fratello, que metió a Memphis en los Playoffs en 2005 y 2006. En 2007, tras el despido de Fratello y que Tony Barone ocupase su lugar hasta final de temporada, le tocó probar a Marc Iavaroni. Nada...

        La magia surge a partir de 2009. Iavaroni hizo un balance de 11-30 en la primera mitad de la temporada y, tras dos derrotas del equipo bajo las órdenes del interino Johnny Davis, llegó al banquillo Lionel Hollins. Éste había liderado a los Grizzlies sólo en 64 ocasiones, con un balance de menos del 30% de victorias, pero había sido el elegido para reemplazar a Iavaroni, por lo menos hasta final de temporada. Pero Hollins tenía, por suerte, un plan muy distinto para el equipo. En 2009, el equipo termina por enésima vez, fuera de los Playoffs. Pero desde la directiva se le da continuidad al proyecto de Hollins como entrenador, y no defrauda. En 2010, Memphis comenzó su ascenso, casi de manera exponencial, hasta ocupar las mejores posiciones en la Conferencia Oeste. Los jugadores, liderados por un joven Rudy Gay, ganaron 16 partidos más que la temporada anterior y, con un balance de 40-42, se quedaron a un paso de entrar de nuevo en Playoffs.

        Hollins continuó entrenando con dureza a sus pupilos, preparándolos para la temporada 2011. El optimismo rebosaba, y todos, empezando por Rudy Gay (llegamos la al momento en que Gay firma su nuevo contrato por 80 millones) ven a los Grizzlies en la postemporada. El proyecto, que había surgido prácticamente de la nada, alcanzó su clímax en 2011, cuando el equipo terminó con 46 victorias, clasificándose octavos en la Conferencia Oeste y dando la sorpresa de la Primera Ronda al eliminar a los Spurs, el mejor equipo del Oeste.

        Años más tarde, los Grizzlies, uno de los equipos «sufridores» en el campeonato, se sumerge, junto a las otras 29 franquicias, en el segundo Lockout de la NBA. el proyecto corre peligro. Tan sólo con que, por ejemplo, algún jugador como zach Randolph se marchase a China, Memphis tendría problemas para seguir adelante. Pero no. Ni Randolph, ni Gasol, ni Gay, ni Mayo. El núcleo de los Grizzlies afronta, con las garras bien afiladas, una temporada difícil. Ni pretemporada, ni liga de verano. Veteranos y novatos se vieron obligados a congeniar sobre la marcha el año pasado, en una temporada comprimida, con sólo 66 partidos de duración y varios partidos en dos, y hasta tres noches consecutivas. Pero la fuerza de Memphis ya está consagrada. En 2012 terminaron la temporada con un balance de 41-25 (62% de victorias), brindando a los fans y los medios de comunicación de todo el globo uno de los duelos más encarnizados de los últimos años en la postemporada. Perdieron 4-3 frente a los Clippers, pero, sin duda alguna, la temporada pasada ha sido de éxito en el FedEx Arena.

        Los Grizzlies son uno de los equipos de la NBA más recientes, tras los Bobcats. Fundados en 1995, tienen la misma antigüedad que los Toronto Raptors, que siguen en esta temporada 2013, otro año más, hundidos en la tabla, como ocurrió antaño con los propios Grizzlies. Los Raptors, que han disfrutado del talento de Vince Carter en su mejor época, se quedaron hace ya tiempo en solitario, como únicos referentes de la NBA en Canadá. Toronto es el equipo más disonante de la competición. Canadienses y, con jugadores internacionales ocupando los roles importantes (el último, el rookie Jonas Valanciunas). Memphis tuvo en su plantel, recién drafteados, a jugadores como Kyle Lowry (casualmente, base titular de Toronto), Kendrick Perkins o Kevin Love; sin embargo, tomaron decisiones como Hasheem Thabeet (2º en 2009) que sin duda han sido malos caminos para la franquicia. Sin en lugar de Thabeet hubiesen optado por James Harden (elegido después por Oklahoma City), tendrían a un escolta campeón olímpico en Londres en lugar de Tony Allen. Pero quién sabe... Tal vez Memphis era sólo una posibilidad única de ocurriese tal y como ha sucedido. Y vale más estar agradecidos de tener a este grandísimo conjunto en el Oeste, que recordar lo que pudo haber sido y no fue. Los sueños no siempre son buenos, y tal vez si Vancouver tuviera equipo de baloncesto hoy día en la NBA, ocuparían el lugar que tienen ahora los Raptors...